Sánchez deriva a la Casa del Rey la responsabilidad de informar del paradero de Juan Carlos I

“Somos instituciones distintas”, ha enfatizado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre el poder ejecutivo y la Casa del Rey en plena crisis derivada de la salida de España de Juan Carlos I. En una breve comparecencia tras reunirse con Felipe VI en el tradicional encuentro de verano en el palacio de Marivent, Sánchez ha remarcado esa distancia para argumentar que al tratarse de dos instituciones diferentes corresponde a la Casa del Rey y al propio rey emérito la responsabilidad de informar de su paradero, que aún se desconoce una semana después de trascender que ha abandonado el país. El jefe del Ejecutivo ha subrayado también que España necesita “estabilidad institucional” en un momento “extraordinariamente complejo” por la emergencia sanitaria y económica derivada de la pandemia del coronavirus, y se ha limitado a expresar su respeto a la justicia tras la imputación de su socio de Gobierno, Podemos, por supuesta malversación.

El encuentro entre Pedro Sánchez y Felipe VI este miércoles en Palma era el primero que ambos mantenían de forma oficial desde que se conoció la salida de Juan Carlos I del país tras la investigación por sus supuestas conductas ilícitas. Ocho días después, el Gobierno y la Casa del Rey siguen guardando mutismo sobre su destino. En su primera comparecencia después de estos hechos, el presidente aseguró que no tenía la información del paradero de Juan Carlos I, y hoy ha optado por derivar la responsabilidad de ofrecer esa información a la Casa del Rey y al padre de Felipe VI. Sus conversaciones con el jefe del Estado, ha explicado, permanecen “en la confidencialidad debida”. “Aquellas cuestiones que tengan que comunicarse vinculadas con el asunto que usted ha referido tiene que ser la casa real o el propio afectado y no el poder ejecutivo”, ha expresado Sánchez evitando mencionar a Juan Carlos I.

La negativa a revelar dónde está el padre del Rey ha desatado una carrera por localizarlo y se le ha ubicado en Portugal, República Dominicana, Emiratos Árabes Unidos e incluso Nueva Zelanda. La Casa del Rey sostiene que Juan Carlos I es un ciudadano privado y que él revelará dónde se encuentra cuando lo considere conveniente, si lo considera. No obstante, Juan Carlos I conserva el título honorífico de rey de España, viaja con pasaporte diplomático, forma parte de la familia real, está aforado al Tribunal Supremo y no ha renunciado a sus derechos dinásticos.

El presidente ha querido rebajar la importancia de su encuentro con Felipe VI a un despacho “ordinario” en el que, según ha explicado, no han tratado la crisis derivada de la salida del rey emérito. Sánchez sí ha enmarcado la reunión en un contexto muy delicado por la emergencia sanitaria y ha querido insistir en un mensaje a la ciudadanía española: que en estos momentos de zozobra, España necesita estabilidad e instituciones fuertes, incluida la Monarquía, aunque sin citarla. “Cuanto más adversa es la situación, que es extraordinariamente compleja derivada de la pandemia, más importante es el normal funcionamiento de las instituciones públicas”, ha remarcado.

Sánchez también ha pasado de puntillas por otro asunto delicado que ha ocupado gran parte de las preguntas de los periodistas, la imputación de Podemos como persona jurídica y de varios miembros del aparato del partido tras la denuncia por presunta financiación irregular de un extrabajador de la formación. El presidente se ha limitado a manifestar su “máximo respeto a la independencia de los jueces” y a su trabajo en el marco de un Estado social y democrático de derecho, ante la insistencia de los informadores. El partido de Pablo Iglesias está tratando de frenar el caso en la Audiencia Nacional y acusa al juez de abrirle una “causa general”, mientras la oposición presiona para que el vicepresidente segundo dimita o dé explicaciones en el Congreso.

El jefe del Ejecutivo ha ofrecido, por otra parte, “mano tendida” a los Ayuntamientos para “seguir negociando” el plan para que puedan usar sus remanentes de tesorería en la lucha contra la pandemia. Los alcaldes de las principales ciudades españolas se han rebelado contra el decreto del Gobierno que establece un plan para que puedan usar 5.000 millones del superávit municipal y el Ejecutivo se enfrenta a una probable derrota parlamentaria. Sánchez ha recordado que el origen de la disputa es la ley de estabilidad presupuestaria del PP que impide a los Consistorios usar sus remanentes, y se ha comprometido a seguir hablando con los Ayuntamientos para encontrar una solución que les satisfaga, pero no ha ocultado su malestar por un incendio provocado al intentar mejorar un problema derivado de la ley vigente. “Lo que hace el Gobierno es habilitar un mecanismo dentro de la legalidad para que los Ayuntamientos puedan hacer uso de ese remanente. Desde la congelación de las cifras por la anterior Administración, al uso de 5.000 millones de esos remanentes, hay un abismo”, se ha quejado.

El presidente del Gobierno ha sido recibido poco antes de las doce y media del mediodía por el rey Felipe VI en las escalinatas del palacio de Marivent. Sánchez ha llegado puntual procedente desde Lanzarote, donde está pasando unos días de vacaciones, y ha sido trasladado en coche hasta la misma puerta del palacio donde se ha dejado ver con una mascarilla con la bandera de España. El encuentro ha durado alrededor de una hora en la que han tratado la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de coronavirus, la emergencia social y económica derivada de la misma y su afectación en sectores importantes como el turismo. También ha habido tiempo para tratar cuestiones de política internacional como la situación en Líbano tras la explosión que devastó la ciudad de Beirut y las consecuencias políticas a raíz de la dimisión del Gobierno. El despacho de verano es una tradición desde tiempos de Adolfo Suárez, aunque en los últimos años el formato se ha reducido a un solo encuentro en Palma. Tras la rueda de prensa, ambos han almorzado en el palacio.

En los últimos años el encuentro entre el presidente del Gobierno y el jefe del Estado en Marivent marcaba el fin de las vacaciones de la familia real en Palma. Uno de los cambios este año es precisamente la duración de su estancia, que se prolongará por lo menos hasta el lunes, cuando está previsto que los Reyes realicen una visita oficial a Ibiza. Este jueves Felipe VI y Letizia pasarán el día en Menorca, donde visitarán una cooperativa alimentaria y se reunirán con representantes del sector de la alimentación de la isla. De la agenda se ha caído este año la recepción que los Monarcas y la reina emérita ofrecen a las autoridades políticas y la sociedad civil de las islas, suspendida por la crisis sanitaria.

Fuente: EL PAÍS
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