Sánchez: “La emergencia sanitaria ahora es económica. No puede haber comunidades de primera y de segunda”

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este viernes, al inicio de la conferencia de presidentes autonómicos, que la emergencia sanitaria por el coronavirus se ha convertido en una “emergencia económica y social” y que urge corregir los desequilibrios por territorios para hacer frente a los estragos del parón provocado por “la maldita epidemia”. El líder del Ejecutivo se ha referido a la “caída inédita” del PIB, que se hundió un 18,5% entre abril y junio. Durante el último año, la actividad se contrajo un 22,1%, una caída solo comparable a la experimentada durante la Guerra Civil. “Nos esperan meses muy duros, pero vamos a salir de esta”, dijo.

Sánchez ha presentado la conferencia de presidentes, que se celebra en el monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla (La Rioja), como un “buen punto de apoyo para la reactivación” del país. El presidente admitió que ya antes de la epidemia existía desigualdad en España -“no todos los territorios tenían las mismas oportunidades”- y planteó la conferencia como una forma de empezar a corregirlo. “La recuperación tiene que ser inclusiva, no dejar a nadie atrás. Y me refiero no solo a personas, sino a territorios. No puede haber comunidades de primera y de segunda”, declaró.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al inicio de la conferencia de presidentes este viernes. En vídeo, declaraciones de Sánchez.ATLAS

Durante la reunión con los presidentes autonómicos, Sánchez ha explicado cómo funcionará “la gobernanza del fondo de recuperación”. Se constituirá una comisión interministerial, presidida por él mismo, y una unidad de seguimiento en el gabinete de la presidencia. Habrá, según fuentes del Gobierno, “colaboración público-privada a través de un grupo de alto nivel” y con las comunidades autónomas a través de la conferencia sectorial que liderará la ministra de Hacienda. El Ejecutivo asegura que también implicará a las entidades locales.

Finalmente, solo el presidente catalán, Quim Torra, ha plantado a Sánchez en la conferencia de presidentes autonómicos: “Mi deber es defender los intereses de los catalanes, no hacerme fotos sin sentido”, ha dicho este viernes. El lehendakari, Iñigo Urkullu, confirmó su presencia en el último momento tras alcanzar un acuerdo con el Gobierno central sobre los objetivos de estabilidad presupuestaria. El Gobierno vasco asegura que, tras días de conversaciones y escritos entre su consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, y la ministra del ramo, María Jesús Montero, han pactado que el objetivo de déficit en la comunidad sea del 2,6% y el de deuda pública del 15,9% este año. El acuerdo incluye una cláusula que permite establecer nuevos objetivos de estabilidad presupuestaria si hay un cambio significativo de las previsiones económicas por causas ajenas al Gobierno vasco. Asimismo, las diputaciones forales serán compensadas en la fórmula que acuerde la comisión mixta del concierto vasco si la reducción de ingresos es superior al remanente o superávit del que dispongan.

Sánchez ha insistido en que en “un momento tan crítico”, es vital “el diálogo y la unidad”. Ha asegurado que las Administraciones están “mucho mejor preparadas” para hacer frente a la epidemia que en marzo -”cuando no conocíamos el virus, no teníamos epis, ni medicamentos ni conocimiento”-, y ha hecho un llamamiento a la responsabilidad individual en un momento en el que la cifra de contagios vuelve a niveles de mayo, cuando el país estaba confinado en casa. “El virus no se transmite por instituciones, sino por personas. Todos tenemos que ser conscientes y mantener las medidas de seguridad hasta que esperemos que dentro de poco, la ciencia nos alegre la cara con un remedio en forma de vacuna”, ha dicho.

Desde que estalló la epidemia se han celebrado 14 conferencias de presidentes, todas telemáticas. En los últimos días, algunos dirigentes autonómicos, como la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, han manifestado su malestar porque esta fuera presencial. Torra lamentó que no se le permitiera participar de forma telemática. La conferencia de presidentes ha congregado en San Millán de la Cogolla a un abultado número de personas, entre los dirigentes autonómicos, sus consejeros de Sanidad, los miembros del Gobierno central y más de 150 periodistas. Todos han acudido a la cita con mascarillas. Varios presidentes autonómicos llevaban la suya personalizada con la bandera regional. La de Sánchez tenía grabada la bandera de España.

Felipe VI ha saludado al inicio de la sesión a los líderes autonómicos y a todos los miembros del Gobierno que participan en la conferencia: los vicepresidentes Carmen Calvo, Pablo Iglesias, Nadia Calviño y Teresa Ribera y los ministros de Hacienda, Sanidad y Política Territorial. A su llegada, el Rey ha recibido los aplausos de un pequeño grupo de vecinos. El Monarca se ha detenido especialmente con Urkullu, que decidió venir a última hora, y con Javier Lambán, presidente de Aragón, una de las comunidades más afectadas por los rebrotes. Una vez dentro del monasterio, ha charlado con todos los presentes, por grupos. A las 10.30, el Monarca ha abandonado el recinto. Los codazos amistosos han sustituido a los apretones de manos y en el conocido besamanos con el Rey no ha habido ningún contacto físico con los presidentes autonómicos.

Ya dentro de la reunión, el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, del PP, ha asegurado que el Gobierno había estado “ausente” desde el final del estado de alarma y ha solicitado reformas legales para que las comunidades autónomas puedan decretar confinamientos. También ha pedido a Sánchez que Andalucía sea tenida en cuenta en las negociaciones con Reino Unido. “No se han hecho las cosas bien y eso nos está penalizando a todos”, ha dicho.

Isabel Díaz Ayuso, ha pedido que se reúna el Consejo de Política Fiscal y Financiera y un plan para los aeropuertos, de forma que se exijan pruebas PCR en origen a los viajeros. El Gobierno madrileño renunció en 24 horas a su propuesta de establecer una cartilla covid o pasaporte serológico en la Comunidad. La presidenta la anunció el miércoles, y el vicepresidente, Ignacio Aguado, de Ciudadanos, la descartó el jueves. La OMS, asociaciones médicas y expertos en bioética han puesto muchas pegas a esa medida porque pacientes con anticuerpos los perdieron en pocos meses y porque las pruebas no son infalibles y pueden transmitir una falsa idea de inmunidad.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, reclamó que se baje el IVA de las mascarillas e insistió en que se habiliten instrumentos jurídicos para gestionar los confinamientos cuando no está decretado el estado de alarma. También ha solicitado un procolo de rebrotes a nivel nacional y que se promueva cuanto antes un acuerdo conjunto para el arranque del curso escolar.

“Este es el camino. La cogobernanza”, ha señalado el presidente valenciano, Ximo Puig. “Pediremos corresponsabilidad en la gestión del plan de reactivación. Que las comunidades autónomas participemos en el diseño y el desarrollo del plan que España tiene que presentar a Europa y que haya unos criterios claros y transparentes para mejorar situaciones de desequilibrio, desigualdad y a veces falta de cohesión entre las comunidades autónomas”, ha añadido.

Fuente: EL PAÍS
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