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El Congreso aprueba la mayoría de las medidas para la reconstrucción pero rechaza las de política social

El presidente Pedro Sánchez ha entrado en el hemiciclo del Congreso entre aplausos de las bancadas del PSOE y Podemos.Chema Moya / EFE

El pleno del Congreso aprobó este miércoles finalmente la mayoría de las conclusiones de la comisión para la reconstrucción económica y social del país tras la pandemia del coronavirus, pero la Cámara rechazó precisamente las relativas a las políticas sociales, donde se conjugaron en este caso extrañas alianzas. El PP y Ciudadanos apoyaron los documentos sobre las propuestas planteadas para reactivar la sanidad pública y sobre la Unión Europea, que salieron adelante con el respaldo de 256 y 276 votos. La sorpresa saltó en la votación para refrendar las conclusiones sobre el texto diseñado para rehabilitar gran parte del estado del bienestar, que fue tumbada con solo 172 votos afirmativos frente a 175 negativos, en un bloque en el que se uniero toda la derecha, PP, Ciudadanos, la ultraderecha de Vox, y algunas formaciones nacionalistas, como el PNV.

El Congreso remitirá ahora al Gobierno solo los documentos aprobados con las conclusiones de los diputados en la mesa de reconstrucción, como un mandato parlamentario pero que no tiene rango de ley, y que deberían ser tenidas en cuenta para el diseño de planes y proyectos para la reactivación del país en los próximos presupuestos generales del Estado. En el caso del dictamen sobre cuidados sociales, el descartado ahora en el Congreso y donde se contenían más medidas de apoyo a la educación pública frente a la concertada, el Ejecutivo de coalición podría recuperar esas iniciativas en otras proposiciones o de cara a la redacción de los presupuestos por su cuenta. En ese apartado había otras reclamaciones propuestas para la mejora del mercado de alquiler, el ingreso mínimo vital o la lucha contra la violencia machista.

Los votaciones de este miércoles quedaron finalmente de la siguiente manera. El texto planteado por la comisión de reconstrucción al pleno sobre la sanidad y la salud pública recogió 256 votos a favor, 88 en contra y tres abstenciones. El documento sobre reactivación económica cosechó 169 síes, 168 noes y 101 abstenciones. El dictamen sobre los cuidados sociales recogió 172 respaldos, frente a 175 rechazos y una abstención. Y, finalmente, el de la Unión Europea sumó 257 apoyos, solo 59 noes y 13 abstenciones.

El Gobierno ha intentado en este caso alianzas en todas las direcciones para lograr la aprobación en el pleno de los textos elevados desde la comisión de reconstrucción, como demuestra que en las votaciones de este miércoles se pactaran un total de 61 enmiendas transaccionales: 13 con el PP, nueve con Ciudadanos, seis con Teruel Existe, cuatro con Compromís, 10 con JuntsxCat, 10 con Más País, siete con ERC y dos con Coalición Canaria.

Antes, a primera hora, se produjo la semanal sesión de control al Ejecutivo en la que estuvieron muy presentes tanto el gran pacto europeo alcanzado el día anterior en Bruselas como el habitual ambiente crispado entre los dos partidos de la coalición gubernamental, PSOE y Unidas Podemos, y particularmente el PP.

Ese primer cara a cara del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Pablo Casado, tras el acuerdo de Bruselas para la creación de un fondo multimillonario por los estragos de la pandemia, ha sido a cara de perro, sin concesiones. Casado ha admitido que el pacto europeo ha sido bueno, pero ha subrayado que supone “una enmienda a la totalidad” en España al acuerdo de Gobierno del PSOE “con Podemos, los independentistas y Bildu”. El presidente Pedro Sánchez tenía preparado el reproche: “Su contribución al acuerdo de Bruselas ha sido del cero por ciento; inexistente”. Pese al enfrentamiento áspero, Casado ha anunciado que el PP votará este miércoles en el Congreso a favor de dos de los cuatro documentos propuestos por la comisión para la reconstrucción del país: el de la sanidad pública y la UE.

El presidente del PP registró una pregunta genérica para la sesión de control sobre cómo ve el jefe del Ejecutivo la situación de los españoles. Y no avanzó mucho más, se reservó para escuchar la primera respuesta de Sánchez. El presidente del Gobierno no tardó en entrar al debate de fondo para atacar a Casado y al PP por su comportamiento durante estos días cuando se estaba negociando en Bruselas un fondo de reconstrucción que será básico para España y nuclear para la redacción de los Presupuestos que deben afrontar la reactivación del país tras la inédita pandemia.

Sánchez alabó de entrada la actitud de “resistencia, disciplina social y moral de victoria” de los españoles y también la de la mayoría parlamentaria que le ha apoyado en estos meses críticos durante la peor crisis sufrida en 100 años. Y fue ahí cuando aprovechó para destacar que frente a esa colaboración ante el “gran acuerdo histórico para el país”, mientras negociaba “extenuantemente” en Bruselas con un “resultado extraordinario”, pudo observar que el PP y Casado tuvieron “una aportación inexistente a ese logro colectivo”.

En foto, Pablo Casado, presidente del Partido Popular, en una intervención en el Congreso de los Diputados. En vídeo, Pablo Casado apoyará el presupuesto para la reconstrucción en sanidad.FOTO: EUROPA PRESS / VÍDEO: CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Casado pidió en su réplica al presidente un poco de humildad, consideró que la afectación del virus sigue siendo brutal en España, cuestionó que no se haya abordado la aplicación de una legislación para encarar el problema sanitario y social alternativa al estado de alarma y minusvaloró el papel desempeñado por el presidente estos días en Bruselas. Para el líder del PP, Europa, “afortunadamente”, vino “en nuestra ayuda” en una negociación en la que Sánchez fue “el convidado de piedra con el curioso método de la escucha pasiva”. El dirigente popular insistió en su argumento de que han sido tres compañeras suyas del Partido Popular Europeo —Angela Merkel, Ursula von der Leyen y Christine Lagarde— las que defendieron de verdad los intereses de España.

El líder popular atacó “la ceremonia de autobombo” que hicieron los miembros del Gobierno “en el pasillo” al presidente, cuando llegó el martes a La Moncloa directamente desde Bruselas. También recordó que fue el propio Sánchez el que presumió en su día de que el fondo europeo iba a alcanzar hasta 500.000 millones de euros y el que “vendió la piel del oso” de que un tercio de ese dinero sería para España. Casado, sin embargo, señaló que el pacto final, aunque inferior a esa cantidad, es bueno para España pero “una enmienda a la totalidad” de los acuerdos con Podemos y Bildu. El político popular ha dicho en el hemiciclo que ahora el Gobierno tendrá que elegir entre Europa y sus socios y adelantó que, pese a todo, este miércoles el PP votará a favor de los documentos de conclusiones de la comisión de reconstrucción sobre la sanidad pública y la Unión Europea, y ratificó que se mantendrá en contra de los dictámenes preparados sobre la reconstrucción económica del país y los cuidados sociales.

Sánchez bromeó sobre el nivel europeísta de Casado equiparándole a padres históricos de la UE como Robert Schumann o Jean Monnet y le pidió, tras el gran pacto en Europa, una reflexión general sobre el nivel de “bronca, y provocación política” en España. El jefe del Ejecutivo apeló a que se tiendan puentes y se llegue a acuerdos en el próximo periodo de sesiones del Congreso; reconoció que se siente satisfecho al 95% por lo conseguido para España y al 100% para la UE e insistió en su crítica al PP por las escasas ayudas recibidas en este tiempo.

Ajeno al acuerdo europeo, el representante de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, ha preguntado a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, sobre las condiciones que Europa ha impuesto a España por lo perjudicial que resulta la presencia “de comunistas en el Gobierno”. Espinosa ha insistido ahí en la idea de que el fondo acordado “es un rescate” y vaticinó que ahora vendrán los recortes en pensiones y salarios de los funcionarios.

La sesión que, como habitualmente, ha sido dura, ha servido también para que algunos diputados de la oposición preguntaran al Gobierno por el caso Dina, que afecta al vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, y líder de Podemos, pero también para que un diputado de EH Bildu, Jon Iñarritu, le plantease a la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, ¿qué más tendría que ocurrir para que el Gobierno apoyara la celebración de un referéndum sobre la Jefatura del Estado?, tras las últimas polémicas protagonizadas por el rey emérito Juan Carlos I. Calvo ha usado su respuesta para subrayar la posición del Gobierno: “La jefatura del Estado no está en cuestión en España”. Iñarritu ha acusado al Gobierno de Sánchez de haber “permitido que las cloacas se sienten en el Consejo de Ministros”.

Fuente: EL PAÍS
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