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España no abrirá sus fronteras exteriores a todos los países que recomienda la Unión Europea. El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este viernes la lista de países terceros con los que el Gobierno reanudará las conexiones tras el cierre derivado del coronavirus. Marruecos y Argelia, de gran importancia para España, no figuran en ese primer listado, según ha adelantado EL PAÍS y ha confirmado más tarde el texto del BOE . Tampoco China. El motivo es la falta de reciprocidad, uno de los criterios que la UE pide tener en cuenta. Los dos vecinos del Magreb tienen clausurada su frontera desde que estalló la pandemia.

Dos días después de que entrara en vigor la decisión europea, España ya ha diseñado la lista de países ajenos al espacio de libre circulación Schengen a cuyos ciudadanos permitirá la entrada desde este sábado. Aunque la decisión del Consejo de la UE recogía 15 Estados que consideraba seguros por su situación epidemiológica, también invocaba un criterio que podía modular este listado: la reciprocidad. El texto del Consejo aclara que ese elemento “ha de tenerse en cuenta periódicamente y caso por caso”, aunque solo en el caso de China lo enuncia expresamente.

La nómina de terceros países seguros se concibió como un ejercicio de máximos, no de mínimos. La institución accede a que los países miembros restrinjan el número de Estados con los que reanudan la movilidad, pero alerta de que no debe ampliarse a otros territorios “sin que se haya decidido de manera coordinada”.

El Gobierno español se aferra a esas consideraciones para seguir manteniendo los límites exteriores cerrados a Marruecos y Argelia como mínimo hasta el 31 de julio. Las fuentes consultadas argumentan que cada frontera requiere reciprocidad para funcionar correctamente. Ese criterio tiene especial incidencia en Ceuta y Melilla, que comparten frontera terrestre con Marruecos. En esa lógica, resultaría anómalo permitir el tránsito de residentes en Marruecos hacia España mientras los ciudadanos españoles no puedan hacer el camino inverso. En cualquier caso, Rabat impide de momento incluso la mayoría de las salidas del país (salvo extranjeros, ciudadanos con doble nacionalidad o residencia en el exterior). Por tanto, una apertura teórica por parte de España tampoco tendría efectos prácticos.

Con las normas de emergencia sanitaria en la mano, Marruecos mantendrá bloqueado el tránsito al menos hasta el 10 de julio, aunque se estima que la situación se prolongará. España, cuya relación con Marruecos afecta a asuntos tan sensibles como la gestión de los flujos migratorios y la lucha contra el terrorismo, respeta la decisión, pero se acoge al derecho de aplicar el mismo rasero. Las restricciones se mantendrán como mínimo hasta que Rabat levante las suyas.

En el caso de Argelia, la clausura de fronteras resulta menos trascendente porque los tránsitos con España son muy inferiores. Este país tiene intención de permanecer aislado hasta que pase lo peor de la pandemia, un horizonte bastante incierto.

En los dos territorios magrebíes se origina la mayor parte de salidas de migrantes irregulares hacia las costas españolas. Aun así, la decisión de mantener cerradas las fronteras no afecta directamente a estos desplazamientos, que se producen de manera clandestina y dependen más de las restricciones de movilidad en los países de origen y de tránsito que de las normas en frontera.

Excluidos Marruecos, Argelia y China, España permitirá las entradas desde el resto de países que figuran en la lista de la UE: Australia, Canadá, Georgia, Japón, Montenegro, Nueva Zelanda, Ruanda, Serbia, Corea del Sur, Tailandia, Túnez y Uruguay. Salvo en este último caso, se trata de Estados con los que España tiene vínculos más lejanos.

El Gobierno español no es el único que ha acortado la lista de 15 Estados con los que se recomienda restituir la movilidad. Alemania ha excluido a cuatro, entre ellos Marruecos y Argelia. El enfoque más restrictivo lo ha adoptado Italia, que solo acoge a colectivos especiales e impone cuarentena a cualquier ciudadano de fuera del espacio Schengen o de la UE, incluidos los del listado. Esta primera criba, en todo caso, se revisará cada 14 días.

Apertura a estudiantes y trabajadores cualificados

Fuera de esta lista pactada con grandes dificultades en Bruselas, tanto España como otros países miembros contemplan excepciones. Frente al cierre estricto aplicado durante el estado de alarma, en adelante se autoriza también la entrada de determinados colectivos que provengan desde otros Estados terceros no incluidos en este primer grupo. Se trata principalmente de estudiantes, de trabajadores de alta cualificación y de residentes de larga duración en cualquier país de la Unión Europea. El BOE también incluye a profesionales sanitarios, temporeros del sector agrícola, trabajadores transfronterizos, empleados del sector del transporte, personal diplomático y personas que acrediten un motivo familiar o de fuerza mayor para entrar en España. Donde sí habrá libertad de movimientos sin restricciones será entre las fronteras interiores del club comunitario.

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Fuente: EL PAÍS
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