El avance de los partidos verdes en Europa se detiene en el sur

Daniel Cohn-Bendit —75 años, líder de la revuelta estudiantil de mayo de 1968, exeurodiputado por Alemania y Francia, pionero en la política europea transnacional— está feliz, después de la victoria de los ecologistas en las elecciones municipales francesas del domingo. Por fin, el movimiento al que lleva décadas asociado, con sus rupturas y sus reconciliaciones, llegaba al poder —el poder real— en alguna de las principales ciudades de Francia.

“Será un choque de pragmatismo. Si se mira la historia de Los Verdes alemanes, corresponde al momento en que llegaron al poder primero a los municipios y después a la gestión de los länder [Estados federados]”, explicó el lunes en una entrevista con EL PAÍS y los corresponsales de la red de diarios europeos LENA. “La evolución pragmática”, añadió, “no significa el abandono del corpus ideológico, sino que gestionar una ciudad, un land, quizá un país, significa gestionar una sociedad llena de contradicciones”.

Es la política municipal la que pondrá a prueba la capacidad de los ecologistas franceses —que han tenido ministros en Gobierno pero ni primeros ministros ni presidentes — y les hará creíbles para asaltar objetivos más altos, como ocurrió con Die Grünen, los ecologistas alemanes, entre la llegada al poder en ciudades y Estados federados a partir de los ochenta hasta el Gobierno federal a finales de los noventa. “Si demuestran capacidad de gestión ecológica y pragmática en las ciudades, será un trampolín”, auguró el veterano ecologista franco-alemán. Y lanzó una hipótesis, “un sueño completamente loco”: que en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2022, en vez de enfrentarse el centrista Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen como ocurrió en 2017 y aventuran los sondeos, los contrincantes sean Macron y un ecologista, el eurodiputado Yannick Jadot por ejemplo, que encabezó la lista electoral que quedó tercera en las europeas de 2019.

“Hay que entender que no es simplemente el hecho de que las grandes ciudades tengan ahora alcaldes verdes, sino que los socialistas que han ganado —en París, Rennes, Nantes— lo han hecho con un programa muy ecologista. Y no es casualidad que el primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, diga que está dispuesto a apoyar a un ecologista en las presidenciales. La matriz hoy que estructura la reunificación de la izquierda es la ecología política”. A quién votaría Cohn Bendit ante tal hipótesis, si a Macron o a su amigo Jadot, queda en el aire. Porque Cohn-Bendit fue hace medio siglo Dany el Rojo, y más tarde Dany el Verde, pero desde hace unos años también es Dany el Macronista, consejero oficioso del presidente de la República, una especie de tío simpático y gruñón.

“Me llevo bien con ambos. Pero primero habrá que ver si los ecologistas están a la altura de las esperanzas y abandonan las pequeñas guerras internas para decidir quién es su candidato en las presidenciales”, dijo Cohn-Bendit, que celebró el discurso que Macron pronunció el lunes para presentar la agenda medioambiental. “Se parece enormemente al programa de los ecologistas”.

Fuente: EL PAÍS
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