El impacto económico de la pandemia del coronavirus, según el Fondo Monetario Internacional, será aún mayor del que se preveía hace solo dos meses. En su informe de previsiones actualizadas de junio, hecho público este martes, el Fondo prevé que la economía global se contraerá un 4,9% en 2020, lo que supone 1,9 puntos más que lo que calculaba en abril. El impacto de la pandemia en la actividad en el primer semestre está siendo más negativo de lo anticipado, y también la recuperación será más gradual: en 2021, el FMI estima que la economía global crecerá un 5,4% (frente al 5,8% que pronosticaba en abril), lo que supone 6,5 puntos porcentuales menos de lo que estimaba en enero, antes de la sacudida de la crisis sanitaria. El impacto adverso es particularmente agudo en los hogares con ingresos más bajos, advierten los economistas del Fondo, lo que “pone en peligro el progreso significativo realizado en la reducción de la pobreza en el mundo desde los años 90”.

“La pandemia de la covid-19 ha empujado a las economías a una Gran Reclusión, que ha ayudado a contener el virus y salvar vidas, pero también ha detonado la peor recesión desde la Gran Depresión”, explica Gita Gopinath, economista jefa del FMI. “Más del 75% de los países están ahora reabriendo al mismo tiempo que la pandemia se intensifica en muchos mercados emergentes y economías en vías de desarrollo. Varios países han empezado a recuperarse. Sin embargo, en la ausencia de una solución médica, la fortaleza de la recuperación es altamente incierta y el impacto en sectores y países, desigual”.

A la cabeza de los países avanzados más golpeados están Italia y España, para cuyas economías el Fondo prevé una contracción del 12,5% en 2020 y un crecimiento del 6,3% en 2021. Les sigue de cerca Francia, con una caída del 12,5% este año, y un crecimiento estimado del 7,3% al final del año que viene. En conjunto, la economía de la Zona Euro caerá un 10,2% este año y crecerá un 6% el próximo. Se prevén también caídas de dos dígitos en México (10,5%) y en Reino Unido (10,2%), pero el crecimiento del primero en 2021 se estima en apenas 3,3%, mientras que la previsión de recuperación de la economía británica ese año es de un 6,3%. La economía argentina caerá un 9,9% (3,9% de crecimiento en 2021) y la alemana, un 7,8% (con una expansión del 5,4% en 2021). El PIB de Estados Unidos, por su parte, se dejará un 8%, según el Fondo, antes de crecer un 4,5% el año próximo. Y la estimación es que China, que venía de un crecimiento del 6,1% en 2019, crecerá un 1% este año y un 8,2% en 2021.

El dramático parón en la actividad ha golpeado de manera catastrófica al empleo. Aunque el FMI celebra que algunos países, sobre todo en Europa, han contenido los efectos adversos con soluciones efectivas a corto plazo, la Organización Internacional del Trabajo calcula que el declive en horas de trabajo del cuarto trimestre de 2019 al primero de 2020 equivale a la pérdida de 130 millones de empleos a jornada completa. El impacto ha sido mayor en trabajadores poco cualificados y también entre las mujeres.

Igual que en abril, el FMI vuelve a advertir de la incertidumbre “mayor que la usual” que rodea a estas predicciones. La proyección asume que las medidas de distanciamiento social persisten durante la segunda mitad del año en las economías con tasas de infección decrecientes, y que el cierre será más largo en las economías que aún luchan por controlar las tasas de infección. Pero existe otro factor de incertidumbre de índole financiero. La predicción asume que las condiciones financieras continuarán, en términos generales, a los niveles actuales, pero el Fondo advierte: “El alcance de la reciente recuperación en el sentimiento de los mercados financieros parece desconectado de los movimientos en las perspectivas económicas subyacentes, aumentando la posibilidad de que las condiciones financieras se endurezcan más de lo asumido en nuestro modelo base”.

Dentro de esa incertidumbre, advierte Gopinath, existen también factores que podrían hacer mejorar las previsiones. “Mejores noticias sobre vacunas y tratamientos, y apoyo adicional de políticas públicas, podrían conducir a una reanudación más rápida de la actividad”, explica la economista india.

Gopinath celebra que “la recuperación se está beneficiando de una apoyo excepcional de políticas públicas, particularmente en las economías avanzadas”, menos constreñidas fiscalmente. “El apoyo fiscal global asciende ahora a más de 10 billones de dólares y la política monetaria se ha aliviado dramáticamente a través de recortes de tipos de interés, inyecciones de liquidez y compra de activos”, defiende la economista. “En muchos países, estas medidas han logrado apoyar a los hogares y prevenir bancarrotas a gran escala, ayudando por tanto a reducir las cicatrices duraderas y contribuyendo a la recuperación”.

Fuente: EL PAÍS
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