Escuela de intolerancia para la futura élite ultra

“No todos los musulmanes son terroristas, pero todos los terroristas son musulmanes. Hay una diferencia ontológica entre el Islam y el saber vivir occidental. […] ¿Cuántos muertos habrá que llorar aún antes de decidirse a expulsar el Islam fuera de Francia? Y yo digo bien: el Islam y no solo los islamistas, que simplemente están aplicándolo al campo de batalla para conducirnos a Dar-al-Islam; es decir, al campo de la sumisión”. El Islam es la segunda religión de Francia, así que su expulsión supondría echar del país a unas seis millones de personas o forzarlas a renegar de su confesión.

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Fuente: EL PAÍS
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