Trump anuncia la reducción de tropas en Alemania para que Berlín eleve su contribución a la OTAN

En medio de las masivas protestas contra la brutalidad policial, Donald Trump ha anunciado que firmará este martes una orden ejecutiva para intentar restringir el uso de la fuerza desmedida por parte de los agentes. Altos funcionarios de la Administración adelantaron este lunes que las medidas incluyen subvenciones federales a los departamentos que cumplan con las buenas prácticas, una base de datos de los policías que cometan faltas y un trabajo colaborativo con trabajadores sociales para abordar sin violencia los casos con drogadictos y personas sin hogar. Aparentemente, la orden no considera eliminar las inmovilizaciones por el cuello, una propuesta que defienden los demócratas.

El Gobierno de Trump ha estado bajo presión sobre la conducta racista de la policía desde que George Floyd murió hace tres semanas en manos de un agente blanco que presionó su rodilla en el cuello del afroamericano durante casi nueve minutos, mientras este reclamaba que no podía respirar. Hasta ahora el mandatario ha centrado su respuesta en los episodios de violencia que se han visto en algunas manifestaciones, repitiendo continuamente que hay que imponer “ley y orden”. Después de que este fin de semana otro afroamericano muriera a tiros por la policía en Atlanta, un hecho “muy inquietante”, según el presidente, la tensión ha ido en aumento y la necesidad de acciones concretas se ha vuelto más urgente.

Está previsto que en el anuncio de este martes participen policías y familiares de personas que han muerto en manos de agentes. “No vamos a reducir los fondos a la policía”, aseguró Trump el lunes por la tarde en Dallas, en alusión a una demanda que han hecho algunos activistas. “El objetivo general es que queremos ley y orden, pero también se trata de justicia y de seguridad”, agregó. La finalidad de la orden ejecutiva es “tener la discusión que el país necesita para poder convertir la ira en acción y esperanza”, dijo un alto funcionario a los periodistas.

En paralelo, tanto los congresistas demócratas como los republicanos están trabajando en un paquete de medidas para reformar el protocolo policial. La orden ejecutiva incluye la propuesta de los demócratas para generar una base de datos donde los agentes con mal comportamiento queden registrados y esa información se pueda compartir en caso de que un policía se cambie de departamento. Aunque no incluye impartir cursos de capacitación sobre los prejuicios raciales ni exigir el uso obligatorio de las cámaras corporales en la policía federal, como establece el proyecto de ley demócrata.

“Tal vez puedan conseguir que algo se apruebe, y tal vez no puedan”, sostuvo Trump sobre las mencionadas propuestas de los demócratas. “Tienen que ser aprobadas por una persona y la persona soy yo, así que la firmaremos mañana”, agregó el mandatario. La orden ejecutiva contempla un proceso de acreditación para incentivar a los departamentos policiales a adoptar las prácticas más modernas de uso de la fuerza, las que serían compensadas con subvenciones federales, explicó un alto funcionario a los medios locales. También busca incluir a trabajadores sociales en las respuestas de la policía a casos no violentos.

Fuente: EL PAÍS
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