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Moncloa nombra a su primera directora general de comunicación digital

Moncloa ha nombrado este martes la última dirección general de las cinco que dependen del secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver. Delia Rodríguez (Logroño, 1978) es la nueva directora general de comunicación digital. El cargo es de nueva creación. Rodríguez es la primera en asumir unas funciones que hasta ahora estaban repartidas entre distintos miembros del equipo de comunicación.

Rodríguez deberá repensar y mejorar la estrategia de comunicación digital de la presidencia del Gobierno: desde la misma web o las cuentas del presidente y Desde la Moncloa en redes hasta imaginar newsletters, infografías, nuevas narrativas o probar nuevas plataformas con las que contar mejor la actividad de Moncloa. La gestión cotidiana de las redes seguirá a cargo de Carolina González, subdirectora general y ex community manager de la Policía.

Rodríguez estudió periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Después de pasar por el innovador digital Soitu, entró a trabajar en EL PAÍS en 2011, donde dirigió SModa, coordinó una parte de la redacción del Huffington Post y fundó Verne en junio de 2014. En junio de 2016 se fue a Miami (Estados Unidos) a definir la estrategia digital de la cadena en español Univisión. Al volver a España a finales de 2018, pasó una temporada sabática en las tierras altas de Soria. Después de trabajar como estratega digital freelance, le llegó la llamada de Moncloa. En 2013 escribió el libro Memecracia, un análisis de cómo los fenómenos virales afectan a las sociedades. La obra es especialmente premonitoria visto como luego ha evolucionado el peso de los memes en las redes.

Los otros cuatro directores generales de Comunicación de presidencia del Gobierno son Miguel Ángel Marfull, de Información Nacional; Jesús Perez, de Información Autonómica; Daniel Fuentes, de Información Económica, y Carmen Pérez, Información Internacional. En el caso de Comunicación Digital, la labor de Rodríguez es básicamente técnica y no conlleva relación directa con los medios.

Fuente: EL PAÍS
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