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EL MWC de Barcelona se resiste a tirar la toalla pese a la ola de deserciones

Los organizadores del Mobile World Congress 2020 se resisten a cancelar el congreso que se celebra en Barcelona a finales de este mes, pese al goteo continuo de deserciones de firmas participantes por el temor al coronavirus. Ayer se unieron a esa lista las japonesas Sony y NTT DoCoMo, entre otras. Las grandes marcas chinas como Huawei, con gran presencia en el congreso y en su financiación, se han autoimpuesto medidas como no enviar a sus directivos desde China y dejar en manos de los europeos las presentaciones. La imposición por la GSMA de medidas como el control de pasaportes o de la temperatura corporal de los asistentes alimenta aún más la paranoia desatada por el virus.

La GSMA, la asociación de operadores y fabricantes que organiza el MWC20 que tiene previsto celebrarse entre el 24 y el 27 de este mes en Barcelona, se mantiene firme en su decisión de mantener el evento tecnológico más importante del mundo. Las autoridades, desde la Generalitat al Ayuntamiento de Barcelona o al Ministerio de Sanidad, también insisten en mandar mensajes tranquilizadores y recordar las medidas puestas en marcha. Pero el goteo de abandonos sigue golpeando la imagen del congreso, y muchos dudan de que la asistencia al MWC, en caso de que al final se celebre, no se reduzca considerablemente respecto a los 109.000 asistentes de la edición de 2019.

De hecho, el MWC20 de Barcelona volvió a vivir ayer un día agrio. Por la mañana, la multinacional nipona Sony, fabricante de smartphones, anunciaba la “difícil decisión” de retirarse de la feria por la “seguridad y al bienestar de clientes, socios, medios de comunicación y empleados”. Poco después, NTT DoCoMo, el principal telefónica japonesa, se sumaba a las deserciones. La lista alcanzaba también a las chinas Umidigi, fabricante de teléfonos y relojes inteligentes, y parcialmente a TCL, la antigua Alcatel, que como otras firmas como ZTE, ha cancelado la rueda de prensa de presentación de productos pero mantendrá el estand. En cascada, otras firmas menores (Amdocs, CoomScope, Panorama Software o la española Gigaset) completaban la fuga.

Más ausencias

Estas ausencias se suman a las ya anunciadas de Amazon, y Nvidia, LG y Ericsson, que dejan muy tocado al Mobile, en el que la presencia china es minoritaria en número pero determinante por la importancia de los fabricantes de aquel país, su presencia en pabellones y su aporte en la financiación del congreso. Según la GSMA, solo el 6% de los participantes de la edición de 2019 provenían de China, siendo mayoritaria la presencia europea, con el 64% de asistentes y el 45% de los expositores. Por ahora, las deserciones afectan solo a aproximadamente el 5% de la superficie de exposición, según fuentes del sector, aunque la organización no facilita datos oficiales.

Pero las firmas chinas son las que más y mayores pabellones levantan, y una de las mayores contribuidoras a su financiación. Solo Huawei ha contratado 10.500 de los 120.000 metros cuadrados de superficie de exposición del recinto de la Fira, en el stand más amplio y costoso del MWC, del que es patrocinador principal. Se estima que el 40% de la superficie expositora pertenece a firmas chinas o sus filiales.

Conscientes de que están en el punto de mira, las marcas chinas como Xiaomi, Oppo o la propia Huawei han adoptado protocolos de seguridad propios como impedir que sus empleados viajen desde China si no han estado fuera del país al menos 14 días o mandar a directivos de sus filiales europeas a las presentaciones. Ahora se espera con ansiedad las posturas que adoptarán otros gigantes como Samsung o Google.

La propia GSMA ha anunciado que dispondrá a la entrada de un control de pasaportes y medirá la temperatura corporal de los asistentes, aunque no aclaró como realizará estas tareas que pueden provocar largas colas y extensas esperas, sin contar con el posible problema que pueda suscitar con la privacidad de los datos. De hecho, la Generalitat se apresuró ayer a señalar que estos controles son “privados” y no han sido dictados por ninguna instancia oficial catalana.

Los operadores españoles guardan un discreto silencio. Ni Telefónica, ni Vodafone ni Orange han comunicado si han adoptado medidas especiales para el personal desplazado al MWC, aunque aseguran que cuentan con un protocolo de seguridad.

Posición de las autoridades

Desde las autoridades se sigue minimizando el riesgo, aunque se empieza a reconocer que habrá un impacto negativo. El conseller de Políticas Digitales de la Generalitat, Jordi Puigneró, aseguró ayer que “no hay ningún motivo para que el Mobile no salga adelante”, aunque admitió que han cancelado la asistencia una decena empresas de las 2.800 que se esperan en la edición de este año. Pronosticó que el impacto en la asistencia general “tendría que ser mínimo”.

Asimismo, explicó que el Govern, la delegación del Gobierno en Cataluña, el Ayuntamiento de Barcelona y GSMA se reunirán todos los días hasta el inicio del Mobile para abordar la crisis del coronavirus. Desde el Ministerio de Sanidad, se insiste en que “España está alineada con la UE y organismos internacionales y con la información disponible actualmente, la OMS no recomienda limitaciones al movimiento de personas ni al comercio con motivo del coronavirus”, informa Oriol Güell.

Pese a ese optimismo, ya se baraja que la cifra de 80.000 sería un “éxito” frente a los 109.000 del año pasado, que se esperaba repetir este año antes de que estallara la epidemia del coronavirus, según fuentes del sector. Los hoteleros de Barcelona admiten que en la última semana se ha ido produciendo un paulatino aumento de cancelaciones en las reservas para esos días. El Gremio de Hoteles de la capital catalana considera que “aún es pronto para cuantificar cuál ha sido la afectación sobre el cómputo global”.

Fuente: EL PAÍS
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