Desde su llegada a España hace ahora dos años, Xiaomi ha conseguido algo de lo que muy pocas firmas pueden presumir: crear expectativa con prácticamente todos sus nuevos productos. De hecho, no son pocos los usuarios fieles a la marca que esperan la comercialización de referencias disponibles en la web china. Uno de esos casos ha sido el de los televisores, que ya pueden reservarse y se comercializan de forma oficial desde este 2 de diciembre. ¿Su promesa? La misma que la del resto de sus dispositivos: prestaciones y rendimiento por encima de lo que podría indicar su precio.

El más grande

El Mi TV 4S de 55 pulgadas, el modelo más avanzado entre los tres disponibles por el momento, se ofrece por 449 euros, una cifra difícil de igualar en este tamaño con resolución 4K. Su desempeño general es el previsto: positivo aunque sin deslumbrar. Hay sacrificios, eso sí. Toda su parte trasera está construida en un plástico poco vistoso. También se trata de un diseño bastante grueso. Las sensaciones mejoran (y mucho) en el frontal, con un fino marco metálico que rodea toda la pantalla.

Además de resolución 4K, el panel de este modelo —diseñado por LG— es compatible con los contenidos HDR y posee características como un brillo de 330 nits y una frecuencia de 60 Hz; ambas prestaciones muy ajustadas. Se nota en la calidad de visualización, con imágenes a las que le falta algo de luminosidad, sobre todo con contenidos en los que conviven luces y sombras.

En cuanto al sonido, cuenta con dos altavoces de 10W de potencia cada uno y es compatible con Dolby Audio. Aunque hay variaciones de volumen en función de la fuente, en todos los casos proporciona una calidad suficiente para disfrutar de emisiones en directo, películas o series e, incluso vídeos musicales de YouTube.

Con Android

Xiaomi Mi TV 4S 55 es un modelo inteligente que funciona con Android TV 9.0, por lo que desde su menú principal ofrece acceso a todo tipo de aplicaciones: contenidos, música, juegos, noticias… Eso supone, además, que cuente con Chromecast integrado para proyectar contenidos desde el teléfono móvil y sea compatible con el asistente de voz Google Assistant.

Destaca una app preinstalada: PatchWall que, en realidad, es una interfaz propia de Xiaomi que funciona como agregador de contenidos. Es decir, al acceder a ella aparecen todos los contenidos de vídeo organizados según distintos criterios, independientemente de en qué servicio de vídeo en streaming se encuentren (Netflix, Amazon Prime Video, YouTube, HBO, RTVE a la carta, ATRESplayer). Se ayuda para ello, además, de Inteligencia Artificial, detectando qué ves o haces con el televisor para recomendar contenido adaptado a tus gustos.

Para movernos por estos menús propone tres opciones. La principal es utilizar el mando a distancia incluido en el paquete, que se conecta por bluetooth nada más iniciar la configuración. Con un diseño ergonómico y ligero, cuenta con los típicos botones de navegación y tres accesos rápidos a Netflix, Amazon Prime Video y Google Assistant.

El televisor también se puede vincular cualquier otro mando Bluetooth, incluidos los de juegos o utilizar una app instalada en el smartphone (Android Remote) que permite controlar todas sus funciones desde el dispositivo móvil.

Configuración ajustada

En un nivel más técnico, posee un procesador de cuatro núcleos, 2 GB de RAM y 8 GB de memoria interna. Se trata de una configuración muy ajustada: no es el más rápido respondiendo las órdenes (tampoco durante los juegos) y hay bastantes limitaciones a la hora de instalar aplicaciones, ya que el espacio se llena rápido.

En definitiva, Xiaomi Mi TV 4S 55 es un televisor con un precio muy ajustado y muy atractivo para todos aquellos que deseen un modelo 4K sin realizar un gran desembolso, pero precisamente ese factor también limita su calidad.

Fuente: EL PAÍS
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