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Charles Schwab compra TD Ameritrade por 23.600 millones y crea un gigante en la gestión de patrimonio

La batalla por las cero comisiones acelera la consolidación entre los gigantes de la asesoría financiera. Charles Schwab confirmó este lunes la adquisición de la plataforma de corretaje rival TD Ameritrade, en una operación valorada en 26.000 millones de dólares (unos 23.600 millones de euros, al cambio actual). La unión les permitirá gestionar activos por valor de cinco billones y elevará aún más la presión sobre grandes bancos dedicados a la gestión de patrimonio.

Las dos firmas, que revolucionaron el acceso de los pequeños inversores a Wall Street, están desde hace años volcadas en una agresiva guerra de precios, que les llevó a eliminar comisiones. Los otros grandes actores en este negocio en EE UU son Fidelity Investments, E-Trade e InteractiveBrokers. La nueva compañía contará con alrededor de 24 millones de cuentas de clientes en todo el mundo y generará ingresos anuales próximos a los 17.000 millones.

TD Ameritrade fue un motor de la consolidación en el negocio del corretaje. Primero se fusionó con TD Waterhouse, controlada por el grupo financiero canadiense Toronto Dominion Bank, tras librar una intensa puja precisamente con Charles Schwab. Eso fue en junio de 2005. Entonces negociaba la fusión con E-Trade. Más recientemente, hace tres años, se hizo con el control de Scottrade. La fusión nueva podría llevar entre dos y tres años para completarse.

La adquisición se hará por la vía de un intercambio de acciones. Los propietarios de TD Ameritrade recibirán el equivalente a 1,08 títulos de Charles Schwab, lo que representa una prima del 17%. La transacción creará un Goliat en el negocio de la gestión de patrimonio y meterá así más presión a grandes grupos financieros tradicionales como Morgan Stanley o UBS, que están viendo como sus rivales online están ganando cada vez más cuota de mercado.

TD Ameritrade tiene su origen en el momento en el que los reguladores en EE UU prohibieron a las firmas de gestión de activos que se fijaran las comisiones, a comienzos de los años 1970. Sustituyeron así a los corredores tradicionales. La unión de estas dos plataformas, sin embargo, podría enfrentarse a obstáculos importante en el examen por parte de las autoridades de la competencia si determinan que tendrán un impacto relevante en el mercado.

Charles Schwab es el actor más importante, al controlar la mitad del negocio con la gestión de 3.850 millones de dólares en activos y por el número de intermediarios. TD Ameritrade es el tercero con el 20% del mercado, con unos 1.200 millones en activos. Cuando se complete la integración, Fidelity quedará relegada al tercer lugar. Estas firmas prestan servicios de asesoramiento, planificación e intermediación a pequeños inversores.

La consolidación junta así a dos de las marcas más reconocidas en la industria de la gestión de activos. Al ganar escala, tratan de dar con nuevas vías para ser más eficientes y reducir costes para preservar el margen de beneficio por la desaparición de las comisiones de intermediación. También está la mayor competencia de firmas de gestión pasiva de activos como Vanguard. Esta carrera por hacer Wall Street más asequible y accesible lastró, a su vez, el valor su bursátil.

Fuente: EL PAÍS
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