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Por qué juegan a Pokémon GO millones de personas tres años después de su lanzamiento

Han pasado ya tres años desde que uno de los mayores fenómenos sociales vinculados con la tecnología tuviese lugar en los smartphones de medio mundo, Pokémon GO. Son pocos los videojuegos capaces de mantenerse vivos tanto tiempo, en especial ahora que la industria del ocio interactivo se encuentra en constante cambio, una evolución donde la saturación de oferta conlleva a un cambio constante de tendencias. No es así con la app de The Pokémon Company y la desarrolladora estadounidense Niantic, que el pasado mes de agosto firmó su quinto mejor año histórico con Pokémon GO desde el lanzamiento original en verano de 2016.

De acuerdo con estimaciones de la consultora Sensor Tower, se estiman unos 110 millones de dólares facturados solo el pasado mes de agosto; unos 3,5 millones de dólares diarios. El crecimiento respecto a agosto de 2018 es del 44%. No es solo que Pokémon GO siga vivo, es que lo está más que nunca. La pregunta que muchos se hacen ahora es por qué.

“Queremos que Pokémon GO dure para siempre”

Niantic nunca pensó que Pokémon GO fuese a convertirse en lo que es hoy. Tener la oportunidad de trabajar en un videojuego para móviles basado en la marca con mayor poder comercial de la historia del entretenimiento (TittleMax) es algo que ya les costó asimilar, pero lo que tienen claro es que este tipo de cosas suceden una vez en la vida y que, por tanto, no pueden permitir que se tambalee de ninguna manera.

Anne Beuttenmüller, responsable de comunicación de Niantic, Inc., tiene claro que el factor clave por el que Pokémon GO sigue llenando parques como El Retiro de Madrid cada fin de semana se debe a su capacidad para “estar siempre buscando nuevas formas de innovar y servir como puente entre el mundo digital y el físico”, comenta para EL PAÍS. El uso de la RA (realidad aumentada) y la percepción de que dentro de ese mundo virtual no dejan de aparecer criaturas o que hay objetos esperando ser recogidos, alientan a decenas de millones de jugadores a seguir tocando la pantalla para iniciar la partida… cada día.

Actualmente son más de 1000 millones de descargas registradas en iOS y Android, unos 150 millones de jugadores mensuales a los que les esperan multitud de novedades en mecánicas jugables y contenidos para los próximos tiempos. Una de esas novedades —y que sirven como respuesta al porqué de este verano de récords— no es otra que el Team GO Rocket, un grupo de villanos conocido en la serie de televisión original y los primeros videojuegos de la consola Game Boy. Su aparición para combatir en las Poképaradas (los enormes discos dispersos en ciertos lugares del mapa virtual del juego) y la purificación de los llamados Pokémon oscuros fueron el detonante de nuevos desafíos, tareas de investigación y otras misiones diarias.

“Queremos que Pokémon GO dure para siempre”, añade Beuttenmüller. “Estamos constantemente pensando en cómo sacar el mayor provecho de la tecnología más actual y continuar así evolucionando el juego en todo el mundo”, subraya. Este mes de septiembre ha llegado una nueva oleada criaturas, la quinta generación de la saga, que en total tiene 156 especies procedentes de las entregas Pokémon Edición Blanca y Edición Negra (2010, Nintendo DS). Aunque ahora solo están disponibles unas pocas, cada cierto tiempo irán llegando más, una periodicidad calculada al milímetro para no saturar al usuario; pero tampoco dar sensación de inmovilidad.

Escuchar a la comunidad es uno de los ejes vertebradores del éxito de Pokémon GO, asume Niantic. “Significan mucho para nosotros. Tratamos de prestar una atención muy cercana y recoger todo el feedback que nos mandan para ofrecer la mejor experiencia posible de cara a las nuevas funciones, actualizaciones, eventos…”. Los problemas de conexión son, posiblemente, el gran tendón de Aquiles del juego. De vez en cuando hay problemas para jugar, reclamar recompensas o participar en algunas incursiones (unos combates cooperativos donde un grupo de personas se enfrentan juntos a una criatura de gran poder).

Es llamativo y a la vez particular que, en todas esas incursiones que se celebran en miles de espacios públicos cada día, la mayoría de la gente sea de edad superior a los treinta e incluso cuarenta años. Esos que llevan dos o tres teléfonos en la mano, cada uno con una cuenta de usuario diferente, no suelen ser niños, que a primera vista apunta ser el público principal al que va dirigido Pokémon GO; pero este fenómeno social no entiende de edades, culturas o género, es un lenguaje internacional al que es muy fácil acostumbrarse y con un enorme poder comunicador.

Porque el poder de movilización social de Pokémon GO no es un elemento banal. Una vez al mes se celebran los llamados Día de la Comunidad, jornadas de tres horas de duración un sábado o domingo donde una especie Pokémon concreta comienza a aparecer con mayor frecuencia y con la capacidad de aprender movimientos exclusivos. Durante esos días personas de todas las edades se dirigen a los lugares más céntricos de sus ciudades, caminan cinco, diez o quince kilómetros y participan en combates con personas que, eventualmente, pueden llegar a ser amigos. El pasado mes de julio, Pokémon GO se llevó el premio Sport in Life por el Ministerio japonés de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología como reconocimiento por su intento por promover una vida social, física y mental más saludable.

Según Beuttenmüller, el juego ha encajado con todo tipo de públicos y edades porque “El sentimiento de descubrir un nuevo Pokémon en el mundo real es algo que puede ser disfrutado por todo el mundo”, algo parecido a cuando se abre un sobre de cromos, donde la sorpresa y la incertidumbre por saber qué sucederá generan un gancho que lleva atrapando a millones de personas desde noviembre de 1999 en España, cuando llegaron a los comercios nacionales las ediciones Roja y Azul en Game Boy.

“Independientemente de si eres veterano o un recién llegado a la franquicia Pokémon, hemos diseñado Pokémon GO para ofrecer una experiencia que atrape a personas con cualquier estilo de vida”, insiste. “Queremos que familias enteras salgan ahí fuera y pasen un día de exploración, de ejercicio y diversión con constante interacción social”, eso es para ellos este juego.

Con tres años a sus espaldas y un futuro aún por ser escrito, el equipo al cargo de este enorme continente virtual trabaja ahora en continuar buscando formas con las que conectar a las personas, renovar la experiencia de juego y eventos con los que incentivar la participación de padres e hijos cada semana en su parque de confianza.

Fuente: EL PAÍS
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