Apple llevaba una década escuchando “¡Qué viene el lobo!” cada vez que estrenaba un nuevo iPhone. Los augurios de fracaso se repetían cada otoño, al tiempo que la competencia lograba impresionar con alguna innovación que llegaba antes a los terminales con Android. Pero cada invierno, la compañía de la manzana anunciaba unos beneficios aún mayores, espoleados por el éxito de ventas de sus smartphones. Así fue hasta que a principios de 2019 Apple reconoció unas ventas de sus nuevos iPhone menores de lo esperado y puso en marcha un plan renove para impulsarlas.

En el año transcurrido desde la presentación del iPhone XS, los rivales han reforzado su oferta con modelos como el Google Pixel 3 y el Huawei P30 Pro —cuyas cámaras superan a las del iPhone en algunas pruebas fotográficas concretas—, o el Samsung Galaxy S10, con innovaciones en su diseño que han sido muy bien recibidas y con un modelo ya compatible con redes 5G. Por primera vez, Apple se enfrenta al mismo tiempo a la necesidad de recuperar el pulso en ventas y en liderazgo tecnológico.

¿Cómo van a responder Tim Cook y su equipo a esta nueva situación? “Solo con innovación”, según el lema de invitación que Apple ha enviado a los medios para su presentación de este martes 10 de septiembre —que podrá verse en directo en elpais.com)—. A partir de las 19:00 (hora  peninsular española, 10 a.m. en California), el presidente de la compañía saldrá al Steve Jobs Theater de su sede central a presentar los nuevos iPhone y Apple Watch, con nuevos accesorios y, según los últimos rumores, quizás “una cosa más” (la frase con la que su antecesor introducía una novedad inesperada al final de sus carismáticas keynotes).

iPhone 11 y iPhone 11 Pro

El consenso entre todos los analistas con experiencia en anticipar los movimientos de Apple es que el gigante tecnológico presentará tres modelos análogos a los de 2018, de 5,8, 6,5 y 6,1 pulgadas (para sustituir a los iPhone XS, XS Max y XR, respectivamente). Mismos tamaños de pantalla y mismo diseño en general (con la polémica barbilla en la parte superior del frontal), y con las mayores diferencias en la parte trasera: las filtraciones apuntan a un saliente cuandrangular y de mayor tamaño, para alojar una tercera cámara.

Eso será en los modelos de gama alta, que según esas mismas previsiones pasarán a denominarse iPhone 11 Pro (en sustitución de los modelos XS y XS Max) y mantendrán también la pantalla OLED como elemento diferencial sobre el resto de la gama. En la parte trasera, la triple cámara desplazará el logo de la manzana de su lugar en la zona superior (donde ha estado desde el primer iPhone en 2007) hasta el centro, también para marcar una nueva función: igual que los Samsung Galaxy S10, los nuevos teléfonos de Apple servirán para cargar de manera inalámbrica auriculares como los AirPods si se colocan su estuche compatible en esa zona del teléfono.

Con la tercera cámara fotográfica (un objetivo gran angular para sumar al normal y al telefoto) Apple se pondrá a la altura de sus competidores Samsung y Huawei. También se espera que el iPhone 11 Pro ofrezca nuevas funcionalidades fotográficas que combinen la inteligencia artificial y la triple cámara —como la posibilidad de reencuadrar fotos tras hacerlas, incluyendo objetos o personas que se habían quedado fuera—. Apple intentará marcar diferencias con innovaciones sacadas de su capacidad para combinar su propio software con chips diseñados a medida, como el nuevo procesador A13, que se espera que incluya un nuevo coprocesador que le ayude con tareas que requieren mayor potencia de cálculo.

También se han filtrado mejoras en la resistencia al agua y a las roturas de la pantalla, destinadas aumentar la vida útil de los terminales. Y como el año pasado, esas características serán más acusadas en la gama alta (iPhone 11 Pro) que en la gama media: el iPhone 11, el modelo de 6,1 pulgadas y pantalla LCD destinado a sustituir al iPhone XR. También se espera para él una gran mejora en sus capacidades fotográficas, pasando de una a dos cámaras en la parte trasera.

Apple Watch, quinta generación

La escasez de filtraciones afecta aún más a la renovación anual de su reloj, que Apple siempre acomete al mismo tiempo que la de sus teléfonos. Tras el gran cambio de diseño en la pantalla presentado el año pasado, las novedades en el exterior apuntan al uso de nuevos materiales (cerámico y titanio) para hacerlo más resistente. En los últimos días también se ha revelado que la quinta generación del Apple Watch incluirá finalmente la capacidad de medir y analizar el sueño, lo que encaja con la adquisición en 2017 de la empresa Beddit, fabricante de accesorios que añaden esa capacidad a los smartphones.

Para realizar esa tarea con fiabilidad, el nuevo Apple Watch Series 5 necesitaría incluir algún nuevo sensor biométrico. Esta es otra de las apuestas seguras para los nuevos modelos, siguiendo la tendencia de los últimos años, en los que el reloj inteligente se ha hecho cada vez más independiente del teléfono y ha incluido nuevas capacidades para cuidar la salud y registrar la actividad física y deportiva de sus usuarios.

De lo casi seguro a lo muy improbable

El ritual anual con el que Apple presenta cada año su nueva gama de dispositivos móviles vendrá acompañado por otras novedades, como el anuncio de la fecha de lanzamiento de sus renovados sistemas operativos para teléfonos, relojes, tabletas y ordenadores (iOS 13, watchOS 6, iPadOS 13 y macOS Catalina), cuyas versiones finales estarán disponibles en las próximas semanas. También se espera que la renovación del tvOS venga acompañada de una nueva versión del dispositivo Apple TV, con mejoras destinadas a prepararlo para el lanzamiento este otoño de un servicio de streaming para competir con Netflix y HBO.

Como en años anteriores, programadores de todo el mundo han diseccionado las versiones beta de esos sistemas operativos en busca de nuevas funciones y  dispositivos. Lo más llamativo es que han encontrado pistas sobre unos accesorios inéditos en la gama de Apple: etiquetas inteligentes (similares a las de la empresa Tile) que servirían para localizar objetos (llavero, mochila, dispositivos electrónicos, el collar de un animal…) desde el teléfono móvil o el reloj.

Los mismos analistas que señalan que estos nuevos accesorios usarían la tecnología UWB (ultra-wideband) como alternativa al Bluetooth, para mejorar la precisión de este sistema de localización, apuntan también a la escasa probabilidad de que Apple presente como sorpresa final (“one more thing”) unas gafas de realidad aumentada tipo Google Glasses. Aunque el rumor ha cobrado fuerza en los últimos días, las filtraciones anteriores de este año apuntaban más bien a la cancelación de ese proyecto o a la reorganización del equipo que investiga esa tecnología dentro de Apple.

Tampoco es probable la presentación ahora de nuevos modelos de iPad ni de ordenadores (como un MacBook Pro de 16 pulgadas), que se esperan para una nueva keynote durante este próximo otoño. Y ninguna de las filtraciones apunta a que Apple pueda lanzar ahora un modelo de teléfono móvil con 5G, que sí se espera para 2020. Así, el gigante californiano seguiría dejando la delantera a la competencia en nuevas tecnologías como esa, para concentrarse en innovar con las tecnologías actuales. Cómo piensan hacer eso Tim Cook y su equipo es algo que esta vez han logrado mantener a salvo de grandes filtraciones, hasta la presentación de mañana.

Fuente: EL PAÍS
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